LOCALES

Frustración entre pescadores artesanales fueguinos por bajo precio de la centolla

Se esperaban un “bajón” del precio de la centolla, pero nunca tanto. Los pescadores artesanales de Porvenir y de otros puntos de la región que operan abasteciendo a las empresas pesqueras de la capital fueguina, que desembarcan en la caleta de Bahía Chilota, y quienes tenían cifradas sus esperanzas en mejorar su alicaída situación por la emergencia sanitaria del coronavirus, lamentan la marcada disminución en la oferta de compra de las plantas elaboradoras fueguinas al inicio de temporada del apetecido crustáceo, que raya -aseguran- en un nivel cercano a la nula ganancia.

“En Chiloé, que no es un centro de explotación de la centolla precisamente, el kilo lo pagan a 4 mil 500 y la centolla magallánica, que es la reina de la exportación, está a 3 ‘lucas’ puesta en planta. El año pasado, al empezar la temporada la pagaban a 5 y seis mil pesos, pero ahora a 3 mil no se puede hacer nada”, reclama el empresario de la pesca artesanal Juan Soto Alvarez. No obstante, espera que vaya subiendo de a 200 pesos por desembarque, según transcurran los días.

Dice que fue un golpe fuerte encontrarse con ese valor, lo que ha llevado a mucha gente a no salir aún a “centollar”, y él mismo decidió que su gente no salga hasta algunos días más, cuando repunte el precio de compra. “Con esa plata no haces nada, es para perder nomás”. Considerando que al muelle de Chilota llegan con 5, siete u 8 toneladas, se le hace “cuesta arriba” seguir vendiendo al precio actual, lo que se diferencia con los barcos de acarreo, que pueden traer de 15 mil kilos hacia arriba.

“Ellos tienen muchas cuadrillas, 30, 40, pero yo tengo sólo 12, sirve para darse vueltas, nada más. Antes, cuando estaba bueno me iba muy bien, hay que considerar que uno tiene mucha gente y le paga su sueldo, pero para mi es mala la racha”. Soto indica que da ocupación a cuatro personas por lancha y que en total tiene 45 operarios que dependen de su empresa.

“Deben subir el precio, porque en Chiloé está mejor que acá y nunca ha sido así, ya que la centolla magallánica es la que interesa. Nos dicen en las empresas que no hay demanda, pero las pesqueras de Puerto Williams pagan más que acá, me contaban que en zona de pesca ofrecen 2.700 pesos, por lo que en planta deben llegar a 3.200 el kilo”, termina refiriendo.

Para Guillermo Mancilla, pescador residente en Bahía Chilota, el precio bastante bajo que ofrecen las empresas exportadoras no se justifica, ya que aunque el mercado esté lento, “puede haber cierto aprovechamiento, ya que en general los negocios los tienen amarrados desde el año pasado y la mayoría del producto se va a China y Taiwán, o quizás con todo esto de la pandemia haya mucha especulación en esos mercados, pero las empresas no tienen límite en comprar”.

“Siempre es casi lo mismo, empiezan con un precio menor pero nunca es tan bajo, y ya tienen vendido el producto. Eso sí, está saliendo harta centolla, más que nada de profundidad. Pero yo he preferido andar con mis máquinas (maquinaria de trabajo que posee) ‘changueando’ y casi no he ido al puerto”, confesó, hasta que mejore el precio, tras salir sólo tres veces a la centolla.

“Hay que esperar la fecha buena”

Juan Delgado Uribe, presidente del Sindicato de Trabajadores Independientes de Pescadores Artesanales de Tierra del Fuego (entidad que agrupa a 27 socios), difiere de sus colegas: “Las lanchas de acarreo que vienen de Puerto Williams, Puerto Toro y otras localidades al sur de Tierra del Fuego, traen entre 15 mil y diez mil kilos y también trabajan el centollón, como una que llegó con 15.000 kilos de este producto y 7 mil de centolla”.

“Pero la faena recién está empezando y en esta etapa siempre los precios son bajos, lo que no significa que en octubre y noviembre van a pagar lo mismo. Para entonces se va a redoblar el precio, porque la demanda existe, ¡si tienen la mitad ya comercializada!. Claro, es complicado porque en este tiempo es bien poca la centolla que sale en esta parte de nuestra isla, además está el viento y el clima frío. Hay muchos factores que obligan a esperar a que llegue la fecha buena”, recomendó.

Le apertura de veda rige de julio al 30 de noviembre, pero en los últimos años se extendió al 15 de diciembre, lo que Delgado estima un buen augurio para los pescadores. “Si sacas 10 toneladas y el precio llega a 10 mil pesos por kilo, son 10 ‘milloncitos’, lo que es una buena cifra”, proyectó. Aún así, Juan estima que con la pandemia del Covid-19 la actividad de la pesca artesanal decayó y se salvó un poco con el erizo, aunque tampoco fue la panacea.

Valores no ayudan a levantar al rubro

De hecho, la sede entregada al sindicato hace unos años en Bahía Chilota no la han podido remozar por el “factor moneda” y están esperando que las condiciones mejoren para hacerle terminaciones de calidad. La visión de Delgado no la comparte el vicepresidente de la Corporación de Pescadores de Tierra del Fuego (Corpesgo), Danilo Bahamonde, quien según la nota de prensa publicada el sábado pasado por este diario, teme cierta colusión por el bajo precio ofertado en las empresas.

“Comparada a años anteriores al inicio de temporada, el movimiento de desembarque de centolla está lento y se debe al precio, ya que al principio fueron pagando $1.500 por kilo a las lanchas que iban a trabajar afuera. Y acá pagan 3 mil pesos y es poco, porque el año pasado estaba a 4 y tantos y llegó a diez mil”.

“Es que todas las empresas colocan un mismo precio, pero al parecer eso lo están investigando. Y el movimiento también bajó harto, a veces hay dos ó 3 naves descargando centolla y centollón, lo que al final perjudica a todos, no sólo a esta Corporación si no en el pueblo a mucha gente. Puede ser que en septiembre mejore todo, ya que al final van a tener que comprar mejor, si aumenta la actividad”, cerró el ejecutivo pesquero.

Gobernadora Norambuena: “Los precios los regula el mercado”

Por su parte, la gobernadora de Tierra del Fuego, Margarita Norambuena, recordó que “los precios se regulan por el mercado, eso es lo primero. Y en este caso como gobernadora no tengo ninguna incidencia. Y dado que esto obedece a una situación producto de la pandemia, no se puede hablar de colusión, ya que se debe, a lo mejor, a una menor demanda”.

“No olvidemos que en general, no sólo en el caso de la centolla, cualquier variable puede afectar la oferta y la demanda y estamos en una emergencia sanitaria internacional, difícil para todos, creo que por ahí pasa la cosa, más que en una colusión en los precios”, estimó la autoridad.

Bakkavör Chile: precio obedece a lenta oferta en el mercado internacional

Pese a que ya están trabajando de lunes a viernes con unos 70 operarios, la empresa Bakkavör Chile ve lento el movimiento para abastecerse de centolla, aunque el apetecido producto (al igual que el centollón) de a poco incrementa sus faenas de proceso. Así lo informó la administradora de esa industria fueguina, Andrea Monge, quien niega una concertación de precios entre las plantas locales, sino que se basa en la cadena de comercialización.

“El mercado es el que producto de la situación de pandemia está flojo y hay una combinación de cosas que, obviamente, si afectó a los pescadores, es una cadena que incide también en la planta, el mercado. Para nosotros no es como en años anteriores, cuando en esta fecha ya teníamos programadas muchas ventas y estaban súper planificados mucho envíos de contenedores”.

“Entonces ahora, como estamos recién empezando, está un poco lento y aún no tenemos definidos mercados. Aunque la centolla se va a China, no es la misma situación. Lo bueno es que hemos ido aumentando nuestra dotación, siempre con medidas preventivas, vamos lentos pero seguros”, indicó.

Fuente: La Prensa Austral

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